
Con dos docenas de féminas en edad de merecer y un indeciso soltero, Carlos Baute es capaz de componer una nueva oda al amor a primera vista de la mano de Cuatro. La privada deja en sus manos las riendas de «Elígeme», que verá la luz el lunes
MADRID - Un soltero. Veinticuatro damas. Una sola cita. Cuatro confía en el amor a primera vista como aval catódico y nos propone un nuevo concurso diario que arrancará el próximo lunes en horario vespertino.
Con Carlos Baute como alcahuete y la producción de Grundy («Granjero busca esposa») a sus espaldas, «Elígeme» aterriza en la privada para revalidar el éxito cosechado por el formato original «Take me out» en varias partes del mundo.
La mecánica se basa en la intuición como vehículo para conseguir el amor verdadero o, en su defecto, una cita divertida. El concursante se enfrenta a la dura tarea de elegir entre dos docenas de mujeres a aquella con la que desea tener una cena privada.
El postulante deberá conquistarlas en tres asaltos, en los que dará información sobre su vida; si no triunfa, las chicas tienen la potestad de «apagar» su solicitud. Entre las que mantengan su atril encendido, el joven podrá preguntar, indagar y, finalmente, elegir.
«Es un gran formato -presume Elena Sánchez, directora de Contenidos de Cuatro- tenemos un espectacular plató que supera al original y una producción de lujo: una producción de «prime time»». Sin embargo, el concurso ocupará el lugar en la parrilla de «HKM» (de 17.00 a 18.00 horas), opción que la privada tomó «tras ver que pese a que en otros países se emite en horario de máxima audiencia aquí podría funcionar como un magnífico diario».
Pese al juvenil envoltorio y la lozana edad potencial a la que va dirigido «Elígeme», sus responsables afirman no haberse puesto «demasiados límites» a la hora de ejecutar el cásting. «Buscamos gente joven de mente, solteros y con ganas de divertirse», explica Bob Merrilees, consejero delegado de Grundy.
La hiperactiva presencia de Carlos Baute en el plató corrobora el talante de un concurso que pretende mezclar «el romanticismo con el humor y la espontaneidad con el descaro», según la cadena.
Un presentador con carisma
La responsable de Contenidos de Cuatro lo tiene claro: «el carisma, la alegría y el indiscutible encanto» del cantante venezolano supone un valor añadido para esta apuesta por el entretenimiento. Para Baute, que confiesa estar viviendo su «mejor momento profesional», debutar como presentador es algo compatible con liderar las listas de ventas de discos: «Este concurso me ha supuesto dos retos: compaginar la televisión con mi carrera musical y demostrar que soy capaz de presentar». En este sentido, el cantante confiesa que «presentar citas» no difiere de su faceta de autor de canciones de amor: «no es más que una continuación de mi carrera».
Perito en letras de amor, para Baute este tipo de iniciativas responden a una demanda social. «Para mucha gente encontrar pareja es complicado: tienen que salir por la noche aunque no les apetezca o reducir sus conquistas al ámbito laboral, lo que no siempre es fácil; de hecho, muchas empresas prohíben mantener relaciones con otros empleados... ¿no se lo cree? pregunte a mi compañía de discos, pregunte», lisonjea.

MADRID - De comer en restaurantes con tres estrellas Michelin, comprar en las tiendas más exclusivas y viajar a los parajes más exóticos del planeta, a pasar una semana con 50 euros y lo puesto. En definitiva, de vivir a lo grande a vivir a lo pobre. Antena 3 estrenará en abril y en horario estelar El secreto, un docureality en el que profesionales que han triunfado en sus trabajos abandonan durante siete días su desahogado entorno "para convivir con familias y grupos desfavorecidos y comprobar con sus propios ojos cómo es esa realidad", explica Ana Rivas, directora de Programas de la cadena.
El nuevo formato es una adaptación de The secret millionarie (El millonario secreto), que se estrenó en la cadena Channel 4 británica en 2006, donde lleva tres temporadas con gran éxito. La versión española, que corre a cargo de la productora On TV (El síndrome de Ulises o Cazadores de hombres), se ha concebido en "forma de especiales, al estilo de Esta casa es una ruina, y por ahora hay tres proyectos cerrados", dice.
Una de las características del programa es que los empresarios infiltrados -"ellos prefieren que se les denomine así en vez de millonarios", apunta Rivas- deben ser desconocidos. En este contexto, Amancio Ortega, alma máter del emporio Zara, o las hermanas Koplowitz están completamente descartados. "Tienen que ir de incógnito, si son conocidos el docureality perdería su esencia".
Entre los profesionales elegidos se encuentra un arquitecto, una persona con negocios inmobiliarios, un profesional de la publicidad y otro de las artes gráficas. Buscar a empresarios capaces de dejarlo todo por participar en un programa de entretenimiento con fines solidarios fue una tarea complicada. "Sin embargo, una vez convencidos implicaron incluso a amigos suyos para de esa forma conseguir más cosas", añade. "Porque la base del reality es que, al concluir la convivencia, los concursantes desvelarán sus identidades reales y ofrecerán a las familias de acogida una ayuda económica o un trabajo", subraya.
En el primer caso, en pleno rodaje, los espectadores conocerán a una mujer nigeriana con una niña que malvive con 300 euros al mes y ha decidido alquilar una habitación. Ahí es donde recalará el otro protagonista de la historia: un hombre casado, con dos hijos y un buen nivel de vida. "El choque entre ambos mundos será brutal", vaticina la directiva, que declara que la mujer no puso ninguna pega a ser grabada para un programa. "Es más, estaba encantada. A veces, la televisión es la única vía de denunciar situaciones crudas y dramáticas", añade Rivas, y cita como ejemplos los espacios Callejeros o Comando actualidad.
El secreto actualmente se emite en Alemania, Dinamarca y Holanda. La cadena Fox también lo ha adaptado en Estados Unidos.

MADRID - La pregunta del millón es si, ante la crisis, las peticiones para concursar han aumentado. «Pasapalabra», que produce BocaBoca para Telecinco, con una cuota de pantalla media del 21,3 por ciento y 2.630.000 espectadores, junto a «La ruleta de la suerte», producido por Martingala para Antena 3, un «share» medio del 24,8% y 1.259.000 telespectadores, son líderes indiscutibles en su flanja horaria, el primero a las 20.15 y el segundo a las 12.30 horas. Rafael Guardiola, director de «Pasapalabra», y Enric Lloveras, productor ejecutivo de «La ruleta de la suerte», nos sacan de dudas.
Preguntados por el aumento o no de las peticiones para concursar, Guardiola explica que «las llamadas para participar han ido creciendo desde el momento que empezamos y siempre proporcionalmente a la audiencia. Pero sí es cierto que ahora hay más gente de los que se presentan al cásting, que antes trabajaban y han perdido su empleo en los últimos meses». Por la contra, Lloveras aclara que «la gente un poco más apurada intenta buscarse la vida y tener ingresos suplementarios. Eso se nota en que, desde hace seis u ocho meses, las peticiones han subido entre un 15 y 20 por ciento».
Perfil de los concursantes
En «Pasapalabra», «el perfil -añade Guardiola- no ha cambiado porque las exigencias requeridas son las mismas. Si por el contrario, nos referimos a la gente que se presenta al cásting hay más personas que están en paro». Lloveras explica que «la gente que acude es de clase media-baja, con un nivel de cultura correcto pero sin salirse. Por el concurso ha pasado bastante gente humilde para quien ganar 3, 4 o 5.000 euros les saca de un apuro. Es un sobresueldo bastante excepcional que a veces multiplica por tres o cuatro el suyo. Desde ese punto de vista, se ha agudizado el número de candidaturas de ese perfil».
Las edades varían según el concurso. En «Pasapalabra», alrededor del 60 por ciento está entre 35 y 50 años, el 25 en una edad inferior y el resto son personas mayores. En «La ruleta de la suerte» se da un amplio abanico de edades comprendido entre 18 y 50-55 años, con un grupo importante de entre 20 y 40, «porque -mantiene Lloveras- es un concurso con un perfil muy dinámico, rápido y esto retrae a la gente mayor».
Ayuda para pasar la crisis
Todos son conscientes de la crisis, pero la cuestión es si los que se presentan reconocen que es una ayuda a sus problemas económicos. En «Pasapalabra», su director nos ilustra: «Por supuesto: hay muchos concursantes que han reconocido que si consiguen el bote podrán solucionar problemas económicos importantes».
El productor ejecutivo de «La ruleta de la suerte» explica que «normalmente al ganador le hacen una pregunta tópica que tiene un punto de morbo: ¿para qué vas a utilizar el premio? A menudo responden que para pagar deudas, amortizar parte de la hipoteca o, en algunos casos, darse un capricho que el sueldo no se lo permite, como hacer un viaje o comprar algo para la casa».
En los tiempos que corren podría existir la posibilidad de revisar las cuantías de los premios a la baja, por ahorrar, o al alza, para animar a las personas. Pero en el caso de «Pasapalabra» no tienen intención de hacerlo. Y en «La ruleta» tampoco «porque, como el concurso tiene una salud maravillosa, Antena 3 no ve ningún motivo para subir los premios, porque al final el programa se mide por la cuota de pantalla».
Anécdotas y curiosidades
Rafael Guardiola resalta «la alegría que invade el plató cuando se entrega el bote. Parece que el dinero se va a repartir entre los presentes. Pero si se trata de hablar de algún caso curioso, y que tenga relación con la crisis y los problemas económicos, un concursante, que logró llevarse un bote de 312.000 euros, nos contó que, estando en su casa la familia reunida para comentar una reforma de la vivienda, él preguntó que de dónde iban a sacar el dinero (él y su mujer estaban en paro). Entonces su hija dijo: «del bote de Pasapalabra que va a ganar papá». Dicho y hecho, vino, jugó y ganó. Terminó el programa llorando y diciéndo a su hija, a cámara, que lo había conseguido».
Enric Lloveras cuenta que «muy a menudo hay gente que intenta saltarse los mecanismos de selección: la gente llama a un teléfono o lo hace a través de la web. Luego empezamos a llamar por orden de selección. Entonces nos llegan, por vía de amigos, conocidos, gente de la cadena, recomendaciones de gente para que participen pero sistemáticamente, porque está en las normas, y aquí el control es muy riguroso, les obligamos a que pasen todos por la web. Hay anécdotas de la típica persona que venía convencida de que se tenía que llevar el coche y al final, por una de esas carambolas, va saltando obstáculos y ese día, que no estaba previsto porque intentamos dosificar la dificultad de las ruletas finales, sino sería complicado porque estaríamos dando coches constantemente, acabó llevándoselo».
«Ahora -acaba Lloveras- hay una presión espectacular de las ONG para hacer la ruleta con fines benéficos participando rostros famosos. El programa antes era menos apetecible y ahora todo el mundo querría tener un agujerito».
En la mayoría de los casos, los premios sirven para cubrir huecos que los sueldos normales no alcanzan